Teatro de lo que nos pasa

He visto cosas que vosotros no creeríais. Cursos de oratoria por correspondencia, talleres para vencer la timidez a través de la hipnosis, consejos marcianos sobre cómo magnetizar a todo un patio de butacas vía Youtube.

He visto a gurús de la comunicación vendiendo recetas en power point y a excelentes comunicadores haciendo bolos sobre el arte de preparar y liderar reuniones.

He visto cursos organizados para sablear a opositores contumaces en permanente estado de ansiedad, empresarios talluditos memorizando apuntes de expresión corporal, actores en ciernes declamando a un buzón de voz, seminarios para buscar pareja estable, desempleados chutándose lambada por alcanzar la fama.

He visto coach de fin de semana expendiendo títulos de autoconfianza, desertores de las pymes que –en un par de mañanas- quieren hacerse bailarines, y cándidos cursillistas rezando a una libreta para que les cambie su vida.

¿Cómo triunfar hablando en público? Ni idea, francamente. Ni siquiera tengo nada claro qué es eso del triunfo. Pero ahí estás tú para despojarte del absurdo sentido del ridículo y, activando tu voz y tu cuerpo, lanzarte a probar. Verás entonces cómo sobra toda palabrería y lo único que funciona es tu propia práctica, esa experiencia individual que te hace diferente a los demás. Por eso no sirven las recetas. Ahí estás tú, tomando conciencia de tus recursos expresivos, compartiendo tu mundo con los demás y tomándote tiempo para jugar.

He visto ejecutivos tratando obstinadamente de ocultar con la palabra lo que dice su cuerpo, tímidos patológicos sacando a la luz el payaso oculto que llevan dentro. El teatro tiene esas cosas. De entrada quizá asuste un poco, pero cuando experimentas el placer del juego teatral, date por perdido, amigo, ya no puedes parar

Talleres de comunicación y expresión teatral

Sin autoconfianza y habilidades comunicativas nuestro trabajo corre el riesgo de convertirse en auténtica frustración. A través del humor perderemos el inoportuno sentido del ridículo que tantas veces nos atenaza en el ámbito laboral y sacaremos a la luz al actor que todos llevamos dentro.